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DOLORES SOPEÑA

Dolores Sopeña nace en Vélez Rubio, Almería (España), el 30 de diciembre de 1848 y muere en Madrid el 10 de enero de 1918. Desde bien joven, siente una cercanía con los que sufren y la necesidad de actuar para paliar la situación en la que viven. Su acción se desarrolla en distintos pueblos y ciudades de España, así como también en tierras latinoamericanas.

Su labor comienza con tan sólo diecisiete años,  atendiendo y visitando a necesitados y enfermos leprosos, y de tifus y según crece en edad, va creciendo su convicción.

En Puerto Rico y Cuba, funda varios centros y continúa con su labor solidaria, con la colaboración de mujeres que admiran su labor. En estos centros se dedica a enseñar alfabetización y a prestar diversos servicios sociales, dando asistencia a los más desfavorecidos.

En San Juan de Puerto Rico abre las Escuelas Dominicales, dirigidas a los sectores más apartados de la sociedad y a la población marginal, en las que se enseña sobre todo educación básica. En Cuba crea los primeros Centros de Instrucción en la periferia de la ciudad. Es aquí, donde perfecciona su metodología basada en salir al encuentro ydonde invita a todos a participar en actividades de formación humana, al tiempo que cubre sus necesidades básicas.

En 1877 regresa a España y su Obra sigue creciendo. Continúa abriendo Centros en la periferia de grandes ciudades para ofrecer actividades de formación y capacitación a las masas de obreros y a la clase trabajadora que había dejado su vida en el campo, para encontrar un futuro mejor en la ciudad.

En Madrid abre diversos centros en diferentes barrios y en sólo 4 años en toda España, en los que trabaja para lograr atener las necesidades de la época. De esta forma, comienza a viajar incansablemente para establecer y fundar en 1902 la Asociación civil (hoy Fundación Dolores Sopeña) en toda España y dedicarse a las misiones populares.

En 1914 empieza la expansión de la Obra por Europa y en 1917, meses antes de morir, abre sus primeros Centros en América Latina.

Con gran poder de persuasión y admirada por los que les rodea, compromete en su misión a gran cantidad de personas que empiezan a colaborar en los centros, atendiendo las necesidades de las personas, dando clases…

Dolores Sopeña, fue una de esas mujeres que llegan al mundo para inundar con luz y amor todo lo que les rodea. Una persona, que con su esfuerzo y dedicación, logró hacer del mundo un lugar mejor. Vivo ejemplo de empatía y cercanía, siempre se mantuvo del lado de los que padecen; y su estela ha quedado plasmada en sus denominados hoy Centros Sopeña -antes OSCUS-, que siguen ofreciendo a quien se acerca, una oportunidad de superarse y en los que alumnos, colaboradores y miles de personas contagiadas por el espíritu Sopeña, mantienen el legado de una gran mujer, que en el año 2003 en Roma, fue beatificada por la Iglesia Católica.

Actualmente su obra tiene presencia en 14 ciudades españolas, en 6 países de Latinoamérica (Argentina, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador y México) y en Italia. Su labor continúa gracias a la Fundación Dolores Sopeña, que engloba toda su red civil: colegios, escuelas, centros de adultos, centros de formación y capacitación, casas de ayuda etc.

En el año 2003 en Roma, fue beatificada por la Iglesia Católica.