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TU CENTRO EN SANTANDER

La Fundación Dolores Sopeña, desarrolla en esta ciudad una importante tarea de promoción dirigida principalmente a adultos. Está presente en Santander desde 1903.

En 1960 se inauguró el actual local de Casimiro Sainz, 10 (Puerto Chico). Hasta entonces estuvimos en locales prestados: en la Escuela de Menéndez Pelayo, en la Escuela de Comercio, en la Escuela de Artes Naúticas y en el Barrio Pesquero.

Hasta los años 70 había Centros de Hombres y Mujeres en días distintos por las obligaciones que tenían unos y otras. Había Academia Mixta de jóvenes; otro Centro de Mujeres en Quinta Porrúa y actividades en el Barrio de la Albericia.

Al contar con el local propio de Casimiro Sainz en 1960, se centraron todas las actividades aquí.

Son muchos los logros que a lo largo de estos años ha conseguido por medio de sus actividades sociales y culturales, dirigidos a hombres y mujeres en edad adulta.

Los Cursos, Charlas, Conferencias, momentos lúdicos, etc. que se imparten en nuestro Centro han contribuido y contribuyen en buena medida al desarrollo humano y cultural de todos/das los que se acercan a nuestro Centro, creando lazos de amistad y respeto entre todos.

La Fundación Sopeña ha vivido la evolución lógica de la sociedad. Felizmente han quedado lejos aquellos años de principios del siglo XX en que buena parte de la población vivía en condiciones lamentables. En aquella situación, la Obra de Dolores Sopeña salió al paso de muchas necesidades.

Entonces había actividades los domingos, principalmente para hombres. Eran prioridad las clases de Cultura, siempre en niveles de iniciación, como era el deseo de nuestra Fundadora Dolores Rodríguez Sopeña que sintió la necesidad de “hacer un servicio a personas adultas que no han tenido oportunidades”. Mucha gente en edad madura aprendió a leer en OSCUS en aquellos años. También se impartían algunos talleres de oficios, idiomas, etc.

En la actualidad no hay esta actividad de los domingos. Gracias a que vivimos un cierto grado de bienestar, los domingos se ocupan más en actividades lúdicas, deportivas, etc.

En algunas ciudades la Fundación Sopeña atiende escuelas profesionales que imparten una formación y educación completa preparando a los jóvenes para el mundo laboral. En Santander el tipo de local que tenemos no nos permite acceder a una formación reglada.

Los cursos son principalmente de trabajos de artesanía artística, labores, encuadernación, cocina, etc.

Actualmente asisten en torno a las 200 personas siendo mujeres la mayoría de las inscritas, precisamente en un momento en que la mujer necesita un mayor apoyo para su desarrollo personal y para que sean reconocidos sus justos derechos.

Estas mujeres, que con frecuencia soportan una gran carga familiar con problemas y necesidades, encuentran en nuestro Centro un ambiente cordial de amistad y familia como era el deseo de nuestra Fundadora, al mismo tiempo que reciben formación para un desarrollo integral de la persona. La influencia de la mujer en la familia y por lo mismo en la sociedad, la economía, etc. es incuestionable. Cuántas de estas mujeres han contribuido en buena parte a que sus hijos alcanzaran una formación cualificada ocupando en la actualidad puestos de responsabilidad y de buen hacer elevando así el nivel social, económico y moral de la sociedad.

Pretendemos aportar nuestro esfuerzo para llevar a cabo aquella aspiración de Dolores Sopeña: “Dignificar más y más al trabajador ha sido la más vehemente aspiración de toda mi vida”.

Nuestro empeño es que los adultos tengan acceso a una formación integral, oportuna y permanente, aplicando la metodología que nuestra Fundadora mantuvo en su vida “saliendo al encuentro de las personas”… Por lo que se hace imprescindible la implantación de cursos orientados especialmente a las nuevas tecnologías y los idiomas. Desde una perspectiva donde nuestra referencia son los más desfavorecidos, la crisis y sus problemas no golpean igual a todos. Nuestra sociedad no ha sido capaz de enfrentar esta situación de desigualdad que nos permita articular soluciones más eficaces.

Somos conscientes de las “nuevas pobrezas”. Hay demasiadas personas excluidas del derecho al desarrollo. Esto no nos deja indiferentes y nos insta a orientar todos nuestros esfuerzos en esta dirección. Concretamente estamos interesados en la implantación de todo lo que hace referencia a las nuevas tecnologías y los idiomas que cada vez se hacen más necesarias.

El campo de los inmigrantes también está muy presente en nuestro Centro. Organizamos Cursos para ellos principalmente de Cocina y Hogar. Esto les facilita un trabajo y medios de vida para ellos y sus familias.

Semanalmente ofrecemos charlas formativas con un amplio abanico de temas que consideramos de interés. incluida la formación cristiana como el principal motor para un auténtico desarrollo de la persona.